A pesar de las diferencias éntrelos dos sexos a la hora de establecer relaciones, todas ellas son beneficiosas para la salud, sobre todo la amistad. Esto es debido a la gratificación que suponen todos los años de alegrías y vivencias.
Hay ya numerosos estudios que confirman que cuanto mayor sea el lazo afectivo, más beneficios aporta esto a nuestra salud, entre ellos: disminuye el riesgo de morir por enfermedades graves; proporciona un sistema inmunitario más resistente; aporta una mayor salud mental; ayuda a ser más longevo que las personas que no gozan de este apoyo; disminuye el estrés; y reduce la pérdida de peso.
